En un entorno industrial cada vez más exigente en términos de calidad, trazabilidad y tiempo de desarrollo, contar con recursos internos para validar productos se ha convertido en un valor diferencial. En ILPEA Galvarplast, realizamos las pruebas funcionales de nuestras soluciones de extrusión en nuestro propio laboratorio. Esta capacidad nos permite acelerar procesos, garantizar el cumplimiento de los requisitos técnicos y mejorar la calidad final del producto.
Pruebas críticas para productos exigentes
No todas las piezas se validan igual. En función del tipo de componente, aplicamos diferentes métodos de ensayo, diseñados para reproducir su comportamiento en condiciones extremas.
Para líneas de combustible o fluidos técnicos, una de las pruebas más relevantes es la de estanqueidad (leak test), que verifica que no haya pérdidas bajo presión. También se realizan ensayos de presión cíclica, resistencia química a combustibles, y permeabilidad.
En aplicaciones de gestión térmica, como tubos para refrigeración o ventilación, utilizamos cámaras que combinan temperatura extrema y vibración, simulando las condiciones reales del compartimento motor. Estas pruebas permiten validar la durabilidad del producto frente a ciclos térmicos y esfuerzos mecánicos.
En perfiles técnicos y soluciones de sellado, las pruebas se enfocan en el clipping test que se utiliza para medir la fuerza ejercida en la inserción y desclipaje del perfil.
Estas herramientas, entre muchas otras, nos permiten reproducir condiciones reales de uso y validar el comportamiento del producto antes de su lanzamiento.
Ahorro de tiempo y mayor control
Al centralizar la validación en el laboratorio, eliminamos esperas asociadas a la logística y disponibilidad de laboratorios externos. Esto se traduce en una reducción significativa en los tiempos de desarrollo y una mayor agilidad para implementar ajustes cuando es necesario. Además, al controlar directamente cada fase del proceso, podemos realizar iteraciones más rápidas, detectar desviaciones de forma temprana y garantizar una trazabilidad completa desde la extrusión hasta la validación.

Mejora continua y compromiso con la calidad
Nuestro enfoque in-house no solo impacta positivamente en los plazos de entrega. También fortalece nuestro compromiso con la mejora continua y la excelencia técnica. Al validar internamente cada solución, aseguramos que el producto final cumple con los estándares funcionales, normativos y de durabilidad exigidos por el cliente final, especialmente los OEM’s y Tier 1 que tienen protocolos internos muy específicos.
Inversión orientada al cliente
Cada nuevo desarrollo representa una oportunidad para seguir creciendo. Por eso, en ILPEA Galvarplast invertimos constantemente en nuevos equipos de prueba y tecnologías de validación, adaptándonos a las necesidades específicas de cada cliente o aplicación.
Gracias a esta filosofía, podemos ofrecer una respuesta más ágil, una mayor garantía de calidad y un acompañamiento técnico más sólido a lo largo de todo el proceso de desarrollo.



