En la automoción, la sostenibilidad se ha convertido en una normativa operativa. Para nosotros, esto se traduce en tener una gestión inteligente de los recursos: de manera que se aproveche al máximo la materia prima sin comprometer las normas de calidad de nuestros clientes. Es por eso que en ILPEA estamos comprometidos con la integración progresiva de polímeros (HDP, TPV y PP) reciclados en nuestras líneas de producción.
Contamos con dos tipos de material reciclado, cada uno con sus respectivos retos y oportunidades:
1. Reciclaje post industrial (in-house):
Al recuperar los desperdicios generados en nuestras propias líneas de extrusión y transformación controlamos la trazabilidad y pureza desde el origen.
- Control de la pureza: Al utilizar nuestro propio scrap, evitamos las impurezas o variaciones de calidad que pueden surgir al comprar material reciclado externo. Esto garantiza que el tubo final mantenga sus propiedades mecánicas, su flexibilidad y su capacidad de estanqueidad exactamente igual que si utilizáramos material virgen.
- Ajuste de los procesos de extrusión: El uso de materiales reciclados nos exige una precisión mayor. Nuestro equipo técnico supervisa constantemente variables clave, como la temperatura de las máquinas, la presión de extrusión y la velocidad de fabricación. Este control diario es lo que nos permite lograr una mezcla uniforme, garantizando que el tubo final mantenga siempre la misma resistencia y calidad estructural.
2. Reciclaje post consumo
Como parte de nuestra estrategia de circularidad, también estamos integrando polímeros provenientes de productos que ya han completado su ciclo de vida y han sido utilizados por el usuario final. El reto técnico aquí es mayor, pues requiere procesos avanzados de limpieza y homogeneización para asegurar que la materia prima cumpla con los estándares de seguridad automotriz. Esta integración nos permite dar una segunda vida a plásticos que, de otro modo, acabarían en el flujo de residuos, ampliando así nuestro impacto positivo más allá de nuestra planta.
Hacia nuestro objetivo del 80% de material reciclado
La sostenibilidad es, en esencia, una mejora continua en la gestión de nuestros recursos. Nuestro compromiso no se limita a usar un porcentaje simbólico de material recuperado; estamos invirtiendo activamente para elevar este índice. Nuestra meta es: alcanzar hasta un 80% de material reciclado en nuestros productos.
Este enfoque de trabajo nos aporta beneficios operativos tangibles:
- Gestión eficiente de residuos: Al convertir el sobrante de producción en un recurso útil, reducimos drásticamente el volumen de residuo industrial. Cerramos el círculo productivo dentro de nuestras propias instalaciones.
- Optimización de la cadena de suministro: Al depender menos de la materia prima virgen, reducimos el impacto ambiental de nuestra actividad y mejoramos nuestra eficiencia operativa.
En ILPEA Galvarplast, entendemos que la ingeniería aplicada a la sostenibilidad consiste en ser más eficientes. La innovación técnica en el procesamiento de polímeros es el camino para ofrecer productos más responsables. Nuestra estrategia es clara combinar la excelencia productiva con un uso responsable de los materiales.



